Hay ciertos animales a los que no conviene molestar porque sabemos que pueden ser peligrosos. Probablemente estés pensando en un tiburón, un oso polar o un león, todos ellos bastante peligrosos.
En este caso, el animal que se pone el traje de peligroso es un simple caballo que estaba paseando junto a su dueño por la plaza, pero al ser molestado por un chico le pega un terrible patada que casi lo nockea. La conclusión es: No molestes a este caballo.

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que barbaridad, que ostia, ni siquiera recoje la gorra!!
encima un caballo chico
nunca me he puesto detras de un caballo por esto mismo jeje
saludos
no manches se salvo por que le pego en los brasos!!
pobre wey ni se acordo de su gorra