Esto sucedió en pleno partido de fútbol. Más precisamente en un partido correspondiente a la tercera división del fútbol español, en donde se disputaba el encuentro de forma normal hasta que por medio de los altavoces del estadio se solicita la presencia del dueño de un Audi A4 porque la policía estaba tomando cartas en el asunto.
El problema era que le robaron el coche en medio del juego, y que el damnificado por ello había sido el árbitro del encuentro, quien tuvo que detener el juego para salir corriendo a ver que era exactamente lo que pasaba. Muy gracioso como se da la situación…

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